martes, 8 de noviembre de 2011


SAPRISSA Y LA LIGA
LOS DOS EQUIPOS MAL LLAMADOS GRANDES
(LEO MARTEL)    Cuando los alajuelenses nos ganaron 3 a 1 en el Lito Pérez, ellos se jactaron que tenían dos o tres equipos para afrontar el campeonato y con cualquiera de ellos “arreaban” a los demás, y en ese entonces ese resultado fue engañoso, pueril y “villanesco”, porque nosotros hicimos mejor las cosas pero sin embargo ellos hicieron los goles. Este domingo 6 de noviembre algo parecido sucedió, los morados inmerecidamente ganaban 3 a 1, (como si los resultados de estos dos equipos eran apocalípticos para los porteños), sin embargo la historia resultaba diferente, en este caso sí hubo justicia al final del partido. Un merecido empate, incluso si el árbrito Allan Quirós hubiera repuesto los 5 o 6 minutos, les aseguro que le hubieramos hecho el cuarto gol, pero el árbitro cascarudamente lo concluyó a menos de tres minutos. 
!Qué cáscara la de Quirós!

EL PRIMER TIEMPO
    Ellos, los morados y nosotros los porteños en casi todos los sectores estábamos equiparados, sin embargo la lucha era en el medio campo, por lo tanto todo se jugaba a tácticas fijas, y es alli donde nos generaron el primer gol. En ese momento hubo un “silencio litoperezco”.         Los muchachos se reunieron ipso facto para enmendar situaciones y !qué oportuno! de la misma manera como los morados hicieron el gol, también recíprocamente se hizo justicia con nosotros, donde el fortachón Duarte hace ingresar a su propio marco. !Gracias fortachón!.
    Después de este empate, se me ocurre gritarle a don Fernando Fallas, para que explote a las bandas, que alguien con más fuerza llegue por el lado de Gabriel Badilla, éste era el lado más débil y encima ya tenía tarjeta amarilla, sin embargo el profesor Fallas “ o no me escuchó”, o hizo caso omiso.  Y en ese momento, creo que al minuto 30, salen los del banquillo a calentar a un costado del marco donde se encontraba Bolívar. 
    Luego de este empate, se explotaba un ir y venir en ambos equipos. Otra vez un error de nuestro sistema defensivo de no sacar la bola hacia los costados o despejar lo más que pueda y lo más lejos posible de nuestra zona defensiva. Y con este defecto nos hacen un gol excelente, y nos fuimos perdiendo hacia el segundo tiempo.

EL SEGUNDO TIEMPO
    Cuando ví a los muchachos ingresar en esta segunda parte, tuve una sensación de desazón por parte de ellos, salieron como desmotivados, así fue mi percepción, ¿qué pasó ?, y para mis males inmediatos, otro autogol y esta vez de Segura porque el primero fue de Jason y minutos más tarde expulsión de un chuchequero y parecía una inminente derrota y el invicto de once años se esfumaban como el agua entre mis manos. 
!qué frustación!. 
Pero no se perdía la esperanza.
Porque una frustación dura un minuto, pero la esperanza futbolística dura más de 90 minutos.
Fuí otra vez a gritar, haga los cambios, exploten por los costados, ambos laterales morados tenian tarjetas amarillas.
Desde el minuto 30 del primer tiempo los morados no corrían, jugaban parados, estaban cansados. Lo que pasaba es que nadie presionaba, la defensa morada circulaban de un costado a otro y luego jugaban al pelotazo, haber que sucedía adelante. Eso fue la tónica desde el minuto 30 del primer tiempo.
    Cuando ingresa Francisco Flores, Loui Carr y Alvarito Guerrero, hay una sensación de sacar el partido. Fernando Fallas arriesga, recién hizo la lectura, presionar a Badilla y a Mena, y por el centro a Duarte y a Blanco, ya que el mediocampo estaban totalmente desgastados. 
    Loui Carr estaba endiablado se llevaba cuantas remolachas quería, Alvarito entró inspirado, como en los viejos tiempos, Flores presionó a Mena hasta que este salió expulsado. Y con el furibundo golazo de Alvarito y la colocación perfecta de Yendrick, se hizo justicia en el Lito Pérez.
Y los morados, !A llorar, carajo!

    Por cierto en la actuación del portero Bolívar al fingir lesión, me dirigí al buen doctor don Willy Galvez para increparle y decirle que enseñe a su jugador la ética deportiva, que sea honesto, que no finja foul donde no lo hay. El cual el buen Willy Galvez, asintió con la cabeza, como quien diciendo, tienes razón.

    Y al final el árbitro solo dió por tiempos extras menos de tres minutos, cuando en realidad hubieran sido cinco o seis minutos, y en ese tiempo le hubiéramos hechos el cuarto o quizás el quinto.


Publicar un comentario en la entrada

comentarios...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...